sábado, 3 de octubre de 2015

Pajaritos, a comer



Altafulla, 13 de septiembre de 2009

Mañana empieza el cole. Los niños se han pasado casi todas las noches del verano jugando al escondite, aunque ellos lo llaman "pi". Les oíamos gritar las diversas cantinelas del juego. "Perrito guardián" es cuando el que "para" no se mueve para buscar a los escondidos sino que se queda al lado del lugar que designan como "casa". Le gritan eso para que vaya a husmear a otra parte y  así poder acercarse antes de ser descubiertos. Cuando se les oye gritar "ha roto la olla" significa que alguien ha infringido alguna norma del juego y eso "no se vale". Me hacía mucha gracia oír cantar a los más pequeñajos eso de "se ve, se ve y el burro no lo ve", contagiados de lo que ven hacer y decir a los mayores, porque juegan todos juntos, no importa la edad, cada uno se incorpora con lo que tiene. Incluso me explicaron que los pequeños tienen "azúcar". Consiste en estar liberado de la obligación de parar, aunque lo pillen el primero. .

No he averiguado aún por qué, en un momento determinado, alguno de ellos se planta y grita "pajaritos, a comer". Sólo sé que entonces hay que parar el juego, volver a casa y empezar de nuevo...